Un ingeniero comercial chileno, otro eléctrico mexicano y una bióloga griega aunaron sus conocimientos diversos surgidos del programa de la Singularity University de Google y la NASA para desarrollar un sistema de detección del cáncer rápido, barato, certero y portátil basado en un simple análisis de sangre. La empresa Miroculus trabaja desde hace tiempo en esta tecnología que se centrará en un principio en el cáncer de estómago y que tiene en los países en vías de desarrollo a su principal objetivo, para democratizar el acceso a estas pruebas.

Se espera que el dispositivo esté en el mercado en 2018 y que su precio sea menor al de una endoscopia, por debajo de los 90 euros. La técnica utiliza unos nuevos marcadores, los micro ARN circulantes en la sangre.“Son unas móleculas muy pequeñas que tienen la función biológica de regular la expresión genética. Es como una foto en tiempo real de lo que está pasando en tu cuerpo”, explica Alejandro Togicl, el ingeniero chileno a cargo del equipo.

Puede leer el artículo completo aquí, en la edición del 14 de junio del suplemento Tercer Milenio, del Heraldo de Aragón, donde fue publicado originalmente.

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