Por PATRICIA LUNA

Santiago de Chile, AFP.

No le gustan los homenajes, pero es su “antidía” y el “antipoeta” Nicanor Parra no ha podido evitar que se hayan reproducido conmemoraciones por todo Chile en su 100 cumpleaños: desde la visita de la presidenta, Michelle Bachelet, a la lectura de un poema simultáneamente por todo el país.

“El hombre imaginario/ vive en una mansión imaginaria/ rodeada de árboles imaginarios/ a la orilla de un río imaginario”, leyó Bachelet en el palacio presidencial de la Moneda a las 12H00 (16H00 GMT), a la misma hora que desde sus casas, instituciones públicas o colegios miles de chilenos estaban invitados a leer los versos de Parra.

En su 100 aniversario, el país se acercó a la obra de su poeta y artista más irreverente, la cara opuesta del poeta y Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, con el que le unió o desunió una relación especial.

La antipoesía de Parra, un género del que fue creador y que generó un nuevo lenguaje a través de la ironía, el léxico simple y los temas cotidianos, se encuentra en las antípodas de la de Neruda.

“Durante medio siglo la poesía fue el paraíso del tonto solemne. Hasta que vine yo y me instalé con mi montaña rusa”, escribió Parra.

“Basta decir que desde que Parra se instaló con su montaña rusa, Chile es un poco menos solemne y más dada a la risa”, afirmó Bachelet este viernes, al rendirle homenaje. “La irreverencia es también una vena fundamental del arte”, continuó.

“Pero no voy a meterme a crítica literaria, porque no sé qué castigo podría propinarme el antipoeta, que ya me colgó de cielo raso en una ocasión a tan solo unas pocas cuadras de aquí”, se apresuró a decir con humor la mandataria.

Se refería a una de las obras más polémicas del artista, “El pago de Chile”, en la que todos los presidentes que ha tenido el país aparecen colgados con una soga en el cuello.

– El antidía –

“El pago de Chile” es una de las muchas obras presentes en las varias exposiciones que reinan por estos días en Santiago sobre el antipoeta.

Y es que los homenajes no dejan de sucederse, desde la visita de la presidenta Michelle Bachelet el jueves al refugio del artista en Las Cruces, a 100 kilómetros de Santiago, donde Parra vive y se aleja del mundo desde hace unos años, a las numerosas exhibiciones, seminarios o reediciones de sus obras.

Al “Voy y vengo” que realiza una panorámica de sus trabajos en la Universidad Diego Portales, se suma la visión más intima del poeta, “Parra 100”, en el Centro Cultural Gabriela Mistral, un recorrido a su vida a través de fotografías recuperadas de una maleta que había permanecido sin abrir durante 30 años.

La exposición fue curada en parte por Cristóbal Ugarte, “Tololo”, el nieto de Parra convertido en su voz y portavoz, quien recogió el premio Cervantes 2011 en su nombre.

Como regalo, “Tololo” ofrecerá un concierto de piano en el que musicalizará poemas de su abuelo, acompañado con proyección de imágenes.

A ello se suman los libros publicados sobre la vida del autor, la reedición de Temporal, un poema largo e inédito escrito por Parra en 1987 y que permaneció perdido durante 20 años, o un concurso sobre poesías (“Para Ni Roncar”) que rindan respeto al autor utilizando su mismo estilo irónico.

Parra por su parte, continúa, en plenas facultades y con una memoria prodigiosa, según dicen quienes lo frecuentan, con su vida ermitaña: este viernes seguía sin comparecer ante las decenas de periodistas que aguardaban con paciencia ante su casa, esperando un golpe de suerte.

La antipoesía por su lado es hoy más popular que nunca en Chile: un gran lienzo cuelga en la Universidad de Chile, en la principal avenida de Santiago, con la cara del poeta y una de sus citas: “No deje de ser nunca lo que es, una pulga en el oído del minotauro”.

 
© Este artículo fue publicado por AFP y reproducido por Yahoo Noticias. El contenido pertenece a AFP y no puede ser reproducido sin su autorización.